En el nombre del padre

¡Todos tenemos héroes! Da igual la disciplina en la que pensemos… deportes, artes, ciencias,… y cómo no, en la batería.

Todos hemos intentado en algún momento parecernos o tocar igual que alguien al que admiramos, y eso no es nada malo, ¡Es lo más normal del mundo! 

En el campo del deporte es fácil encontrar ejemplos de esta relación de imitación, usar la misma ropa, el mismo peinado, las mismas zapatillas, tatuarse de un modo y en lugares parecidos al modelo, no es raro, pero ¿Que pasa en la batería?.

Pues encontramos exactamente lo mismo. Usar la misma marca y modelo de baterías, con el mismo color, los mismos parches, los mismos platos y baquetas, la misma técnica, el mismo grip, el mismo montaje y posición….

Pero claro, aquí aparece la pregunta ¿Tenemos el mismo cuerpo que nuestro ídolo? La respuesta es clara…. NO, por lo tanto ¿Debemos usar las mismas estrategias corporales?

E

s probable que la imitación sea el método para aprender mas extendido en la naturaleza, y no tan solo en animales, también en humanos! Muchas especies usan la imitación para aprender como desenvolverse en la vida. ¿Y como aprenden?

La idea básica del sistema es el esquema inferior. Una persona a la que denominaremos “APRENDIZ” observa la conducta y las acciones de un “MODELO” , y a través de la imitación acaba tomando como propias esas acciones y conductas.

En esta relación hay un factor esencial que me llama especialmente la atención: para que esta sucesión de acontecimientos ocurra, el aprendiz debe considerar que el modelo a imitar tiene un mayor grado de conocimiento, control y experiencia sobre sus actos y acciones que el, con lo que puede pasar que los acabe considerando buenos e irrefutables. 

Pero ¿Qué pasa ahí con el pensamiento crítico? Pues no existe.

Puede pasar que el aprendiz considere que el Modelo tiene todo aquello que se debe aprender, y por lo tanto puede ser complicado que el aprendiz alcance un cierto grado de objetividad inicial para considerar que ALGO de lo que hace el modelo no sea tan aconsejable.

Al final es es inevitable que el aprendiz acabe imitando lo TODO, aconsejable o no. Pero existen una serie de cuestiones que con un poco de análisis aparecen:

¿Porque ese MODELO ha llegado a esas conductas?

¿Qué entorno social tiene el modelo?

¿En qué momento y cómo el MODELO ha adquirido esas conductas?

¿Porqué ha llamado la atención del APRENDIZ? ¿Marketing?

¿Las conductas de ese MODELO son extrapolables a otras personas?

¿Todo lo que hace el modelo, es beneficioso, saludable o Aconsejable?

¿El aprendiz conoce todos estos detalles acerca del MODELO?

Drummer Buddy Rich performing on stage, November 9th 1973. (Photo by Don Smith/Radio Times/Getty Images)

Tener como modelos a nuestros bateristas preferidos es indispensable y aconsejable, pero del mismo modo que es aconsejable escuchar y tomar ejemplo de nuestros bateristas preferidos, es igual de importante considerar que las estrategias físicas que han usado para alcanzar sus metas, en algunas ocasiones podemos considerarlas NO NEUTRAS o PROPIAS, por lo tanto, a veces imitar esas posturas o movimientos que han llamado nuestra atención, quizá puede ser contraproducente para nuestro correcto desarrollo como bateristas.

Yo aconsejo separar y considerar lo QUÉ tocan, del CÓMO lo tocan.

Desde un punto de vista objetivo y con toda la información posible en la mano, debemos entender cuales son los PROS y CONTRAS potenciales de cada una de las opciones que vamos a adoptar como propias.

¿Qué pasa con la postura de nuestro MODELO? . Vamos a considerar postura como la organización del cuerpo contra la gravedad para realizar cualquier acción. Para poder tocar de un modo lo menos expuesto posible a lesiones, es aconsejable una distribución neutra de nuestra masa corporal y el peso de cada una de sus partes.

Pero estos términos no empezaron a considerarse importantes hasta finales del SXX y obviamente y hay muchísimos bateristas de gran éxito que adoptaron estrategias corporales propias, y obviamente no tenemos noticia de si sufrían consecuencias físicas o no. Al menos no de todos.

Al tocar la batería, ya sea de un modo profesional o no, nos exponemos a una organización determinada de nuestro cuerpo, y esta puede ser más o menos efectiva.

De todos modos, tocar la batería de un modo u otro puede acarrearnos algunas consecuencias. Personalmente me ayuda asemejarlo a la idea de Los Riesgos laborales del Baterista.

Veamos una imagen de lo que se puede considerar una posición NO Aconsejable para realizar un trabajo de oficina. Estoy casi seguro que todos los lectores pueden estar de acuerdo que no sería lo “más aconsejable”.

Una de las principales adaptaciones que podemos ver en muchísimos bateristas, es su particular gestión de la pelvis y de su columna.

El baterista en su interpretación genera un movimiento de piernas que puede conllevar desequilibrios que pueden provocar una gestión NO NEUTRA de los pesos corporales. En algunos casos esta gestión “particular”, ha provocado casos más o menos conocidos de lesiones en la historia de nuestro instrumento. 

El desarrollo técnico del hardware a lo largo de los años también es un factor ambiental importante a considerar para explicar el “porqué” de algunas adaptaciones fisicas adoptadas por algunos bateristas. Al fin y al cabo, la batería es un instrumento relativamente joven si lo comparamos a instrumentos como el piano o el violín. 

Obviamente podemos ver cómo nuestros artistas favoritos evolucionan sobre el instrumento, y más en este momento de la historia donde la imagen y la presencia en RRSS tiene un peso especifico tan importante. 

Por lo tanto, es importante considerar que cada baterista ha vivido una realidad distinta, que lo ha llevado a tener una carrera mayor o menor proyección o popularidad. Pero esa popularidad no significa que no pueda hacer cosas más o menos adecuadas desde un punto de vista de distribución de pesos corporales.

A medida que pasa el tiempo. la realidad me lleva a defender y a entender más profundamente este concepto: No soy mi baterista favorito, soy yo con mi realidad y mi cuerpo aquí y ahora, y lo más inteligente que puedo hacer es intentar ser el mejor músico que puedo llegar a ser.

Tomar las ideas de nuestros referentes es una gran manera para avanzar, pero siempre pasando por un momento de análisis y adaptación a nuestras propias circunstancias, respetando al máximo nuestro cuerpo. Al fin y al cabo, nadie nunca podrá ser la mejor versión de nosotros mismos. Así que recuerda: no todo vale… en el nombre del padre.

PEPO BUSQUETS